El mercado laboral argentino refleja un fuerte deterioro en los
últimos 2 años. Según el INDEC, Tucumán y Santiago del Estero superan el 50% de asalariados no
registrados, mientras que Corrientes alcanza el 49%,
ubicándose entre las provincias con mayor nivel de informalidad.
El informe, que abarca el total urbano del país, señala que la
caída del empleo formal fue sostenida. Entre el tercer trimestre de 2023 y el
mismo período de 2025, se perdieron 436.000 puestos formales, al tiempo
que aumentaron
los trabajadores “en negro”. En total, los asalariados pasaron
de 13.849.000 a 13.479.000, es decir, 370.000 menos.
Actualmente, 5.209.000 personas trabajan sin descuento jubilatorio,
lo que representa 38,6% del total de asalariados urbanos. Estas
cifras no incluyen el sector rural, donde la informalidad sería aún mayor.
La brecha salarial también es significativa. En el tercer
trimestre de 2025, el ingreso promedio de un trabajador registrado fue de $1.155.231,
mientras que el
de un no registrado fue de $539.053, una diferencia del 53,3%.
Es decir, casi 4 de cada 10 asalariados trabajan sin aportes previsionales y
con salarios considerablemente inferiores.
En el detalle provincial, Tucumán registra 222.000
empleados informales frente a 206.000 formales, mientras que en
Santiago del Estero 99.000 trabajadores (51,3%) están en la informalidad.
En contraste, la Ciudad de Buenos Aires presenta 940.000 asalariados formales y
293.000 informales, y en la Provincia de Buenos Aires 3.394.000 formales contra
2.178.000 informales.
Desde la Secretaría de Trabajo advirtieron que la tasa de
informalidad en Argentina es elevada incluso en relación con el tamaño de su
economía, superando los niveles esperables según el PBI per
cápita.




