El Ministerio de Salud Pública volvió a insistir en
la importancia de cumplir con el calendario de vacunación obligatorio y aplicar
cada dosis en el momento indicado. La advertencia surge en un contexto
epidemiológico sensible, con la confirmación de un caso de Sarampión ingresado
al país y la reaparición de enfermedades inmunoprevenibles como la Tos Convulsa
(Coqueluche).
Las autoridades sanitarias recordaron que el riesgo
de contagio es alto y que la demora en la aplicación de vacunas deja a niños,
adolescentes y adultos expuestos. “Los chicos tienen que ser vacunados en el
momento que se indica. Si dice a los 12 meses, debe ser así, no después. El
riesgo es muy alto por la circulación de gérmenes”, enfatizó la directora de
Epidemiología, Angelina Bobadilla, remarcando que no se debe esperar el inicio
de clases ni eventos familiares para completar las dosis.
El Ministerio de Salud de la Nación emitió un
alerta tras la confirmación de 4 casos de Sarampión en personas provenientes de
Uruguay que viajaron desde Bolivia hacia Argentina. Se solicitó reforzar la
vigilancia de enfermedad febril exantemática, completar esquemas de vacunación
y promover la consulta rápida ante fiebre y erupciones en la piel.
En cuanto al calendario vigente, se recordó que
todas las vacunas están disponibles en vacunatorios de la provincia, hospitales
públicos y centros de salud sin requerir orden médica.
Las dosis correspondientes son:
A los 5 años: 1° IPV, 2° Triple Viral, 2° Varicela, 2° Triple Bacteriana
Celular.
A los 11 años: 1 dosis de Meningococo ACYW, refuerzo de Triple
Bacteriana Acelular, única dosis de HPV y refuerzo de Fiebre Amarilla.
Además, se adelantó que desde 2026 la segunda dosis
contra Sarampión, Paperas y Rubéola se aplicará a los 18 meses y no a los 5
años, para aumentar la efectividad preventiva, mejorar la cobertura y reducir
el riesgo de brotes. Con esquema completo la protección alcanza el 97%.
El Sarampión, advierten, es una enfermedad viral
altamente contagiosa que puede ser grave y generar complicaciones respiratorias
o neurológicas, especialmente en niños pequeños y personas con bajo estado
nutricional. No existe un tratamiento antiviral específico, por lo que la
vacunación es la única herramienta efectiva de prevención.
De acuerdo con datos oficiales, en 2024 la
cobertura de vacunación dTpa en el embarazo fue insuficiente para proteger a
recién nacidos frente al Coqueluche. En 2025 se registraron 35 casos de
Sarampión en el AMBA y 456 casos de Coqueluche en el país, con 6 fallecimientos
—todos menores de 2 años—, lo que reaviva la preocupación y la necesidad de
elevar los niveles de inmunización.
Las autoridades instaron nuevamente a revisar
carnets, asistir a los centros de vacunación y completar esquemas sin demoras
para evitar brotes y proteger a las poblaciones más vulnerables.









