La
palabra «crotera» define la falta de dinero para subsistir. No está
registrada en el Diccionario de la lengua española (DLE); sin
embargo, eso no la invalida.
Proviene
del sustantivo croto, nombre que se les adjudicó a los jornaleros que
viajaban gratis en el tren a partir de una autorización del gobernador de la
provincia de Buenos Aires, José Camilo Crotto, alrededor de 1920.
El
apelativo se origina en que los guardas del ferrocarril les decían «vos viajás
por Crotto», cuando revisaban la formación.
El
croto era un peón rural, un trabajador golondrina, que se caracterizaba por
llevar la ropa sucia y desgarrada.
Croto tampoco
figura en el DLE, pero sí en el Diccionario de americanismos (Damer):
croto,
-a.
1.
sust/adj. Ar; PR. cult → espon. Persona descuidada en su
vestimenta y en su aspecto exterior. pop.
2.
m. y f. Ar. Persona sin domicilio fijo y sin recursos, que
vive de trabajos ocasionales o de la caridad.
Hay
una tercera acepción muy usada en Argentina:
3.
sust/adj. Ar. Persona que carece de aptitudes o habilidad
para el deporte. pop.
Crotera también
es el nombre con el cual se designaban a unas casillas construidas en rutas,
caminos y estancias para que los crotos se refugiaran en ellas del sol y la
lluvia.
De croto y crotera deriva el
verbo crotear , que, según el Diccionario lunfardo, es ‘vagabundear’
u ‘holgazanear’. Sin embargo, hoy el término tiene otro matiz: subsistir
con lo poco que queda después de haber gastado el sueldo, que en estos tiempos
libertarios alcanza cada vez menos.
El
23 de abril de 2024, el abogado Mario Almeida participó de la marcha
universitaria en Corrientes y Resistencia con una remera que decía: "Gracias
UNNE por sacarme de la crotera".
Para
él, la universidad pública y gratuita, en este caso, la Universidad Nacional
del Nordeste, logró "salvarle la vida". "A partir de recibirme,
pude trabajar y, por lo tanto, sustentarme personalmente y a mi familia" ,
dijo en aquel entonces, cuando la motosierra libertaria dejaba a las
universidades sin financiamiento.
Actualmente,
en la Argentina del desquicio mileísta, la crotera afecta a hasta a los
asalariados, que, en su gran mayoría, empiezan a crotear cada vez más cerca del
principio del mes.




