La Municipalidad de Corrientes realizó un nuevo operativo de saneamiento
ambiental en un basural ubicado en la zona del barrio Hipódromo,
donde además instaló cámaras de vigilancia para detectar y multar a quienes
continúen arrojando residuos en la vía pública.
Los trabajos se desarrollaron en una calle interna que conecta la
arteria Rizzuto con la avenida Gregorio Pomar, un sector donde se registran con
frecuencia depósitos irregulares de basura realizados por particulares y
carreros.
El secretario de Servicios Públicos, Ignacio
Maldonado Yonna, informó que durante el operativo participaron
maquinarias, camiones y cuadrillas municipales para retirar los residuos,
erradicar el foco infeccioso y acondicionar el terreno.
La intervención forma parte de una estrategia destinada a recuperar
espacios públicos y evitar la formación de nuevos microbasurales
dentro del ejido urbano.
Además de las tareas de limpieza, la Comuna colocó carteles que
recuerdan la prohibición de arrojar basura en la vía pública y advierten sobre
la presencia de cámaras de seguridad.
Según explicó el funcionario, las imágenes permitirán
identificar a los infractores y aplicar las multas correspondientes,
con el objetivo de desalentar estas conductas y proteger los sectores
recuperados.
En paralelo, el Municipio acondicionó el Centro de Transferencia
ubicado sobre la calle Rizzuto, entre Justino Solari y la prolongación de 22 de
Mayo.
En ese espacio, los vecinos pueden depositar correctamente
residuos secos y otros elementos que no deben ser abandonados en calles,
veredas o terrenos baldíos.
La capital correntina también cuenta con Centros de Transferencia
en el barrio Sapucay, sobre la Ruta Provincial 5, kilómetro 4, y en el barrio
Pirayuí, en la intersección de Milán, entre Suecia y calle 452.
Estos predios funcionan todos los días de 8 a 20
y reciben escombros, tierra, restos de poda, arena, cacharros y residuos
electrónicos.









