Las obras de infraestructura y los trámites técnicos necesarios
para habilitar formalmente el nuevo puerto de Ituzaingó registran un avance
superior al 50%.
Aunque la terminal todavía no comenzó sus operaciones de embarque,
ya cuenta con un compromiso comercial para movilizar 2.500
contenedores por mes una vez que quede inaugurada.
El director de Transporte Fluvial y Puertos de Corrientes, Adolfo
Escobar Damús, informó que el proceso se encuentra en su fase
final de trabajos menores requeridos por la Dirección General de Aduana y la
Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
Las tareas pendientes incluyen la colocación del cerco
perimetral, la instalación de torres de iluminación, sistemas
de videovigilancia, balanzas comerciales y escáneres destinados al control
aduanero.
El interés del sector privado exportador aparece como uno de los
principales impulsores de la nueva infraestructura logística.
“El puerto de Ituzaingó hoy, sin
estar operativo, pero estando en proceso, ya tiene un compromiso de 2.500
contenedores por mes para el día que esté operativo. Eso nos entusiasma mucho”,
expresó Escobar Damús.
El funcionario explicó que una parte importante de la producción
forestal de la empresa AconTimber será canalizada a través de esta vía
fluvial.
La proyección comercial de la terminal también despertó interés
fuera de Corrientes. Empresas del sur de Brasil y firmas agroexportadoras de
Paraguay realizaron consultas sobre los servicios logísticos y los tarifarios que
ofrecerá el puerto.
El avance de la terminal de Ituzaingó forma parte de la estrategia
provincial destinada a fortalecer el transporte de cargas y facilitar la salida de la
producción regional hacia los mercados internacionales.
En el mismo contexto, el puerto de la ciudad de Corrientes
contempla proyectos para duplicar su capacidad operativa.









