Nuevas declaraciones sobre el caso Jeffrey Epstein volvieron a
generar controversia en Estados Unidos luego de que el congresista republicano
Thomas Massie revelara detalles de una conversación privada que mantuvo con la
entonces fiscal general, Pam Bondi.
Durante una entrevista con el periodista Tucker Carlson, Massie
afirmó que el encuentro ocurrió en abril de 2025, en una cena realizada en la
oficina de Bondi junto a integrantes republicanos del Comité Judicial de la
Cámara de Representantes.
Según relató el legislador, aprovechó la ocasión para consultar
sobre la llamada “segunda fase” de los archivos Epstein y preguntar cuándo
serían publicados los documentos restantes relacionados con el financista
condenado por delitos sexuales.
Massie aseguró que Bondi respondió que “no quedaba
nada más que pornografía infantil y que nadie quiere ver eso”,
una frase que, según el congresista, lo hizo sentir cuestionado por haber
preguntado sobre el tema.
El legislador indicó además que posteriormente impulsó una
resolución para forzar una votación destinada a definir si los archivos
restantes debían hacerse públicos. Para ello necesitaba reunir 218 votos en la
Cámara de Representantes.
En la entrevista también sostuvo que las autoridades
estadounidenses le habrían informado que gran parte del material secuestrado
correspondía a contenido descargado de Internet y no necesariamente a
producciones vinculadas directamente a Epstein.
Sin embargo, Massie consideró que igualmente debía investigarse el
origen del material y las posibles conexiones con redes de explotación sexual o
personas vinculadas al empresario fallecido en prisión en 2019.
El congresista afirmó además que su intención inicial era exponer
a los responsables de delitos sexuales y trata de personas, aunque aseguró que
el caso tomó otra dimensión luego de conocer personalmente a algunas de las
sobrevivientes vinculadas a la investigación.
Jeffrey Epstein fue acusado de liderar una red de explotación
sexual de menores y mantuvo vínculos con importantes figuras políticas,
empresariales y del espectáculo, convirtiéndose en uno de los casos judiciales
más polémicos de las últimas décadas en Estados Unidos.








