El Gobierno de Corrientes decidió no avanzar con el pago del 6% de aumento
salarial para trabajadores judiciales, previsto para abril, lo
que generó un fuerte malestar y abre la puerta a un conflicto gremial.
La medida fue comunicada a través de un documento firmado por el
ministro de Hacienda, Héctor Grachot, quien argumentó “limitaciones
presupuestarias” y advirtió que, de otorgarse la suba, el Poder
Judicial podría quedarse sin fondos a partir de junio.
El incremento había sido dispuesto por el Superior Tribunal de
Justicia de Corrientes en febrero, con un total del 12% en dos
tramos. El primero fue abonado en marzo, pero el segundo,
correspondiente a abril, quedó sin efecto por decisión del Ejecutivo.
Desde el área económica se indicó que la implementación de ese
porcentaje implicaría un costo de entre 38.000 y 48.000 millones de pesos, lo que —según
el Gobierno— comprometería la sostenibilidad financiera.
El gobernador Gustavo Valdés sostuvo que la situación responde a
un contexto general de caída de recursos y pidió mayor
eficiencia en la administración, tanto en el Estado provincial
como en los municipios.
El conflicto se enmarca en un escenario más amplio de tensión
económica en la provincia, con intendencias que reportan
dificultades para pagar salarios y reclamos crecientes por el impacto del
ajuste.
En este contexto, desde distintos sectores advierten que la
negativa a cumplir con el aumento dispuesto podría profundizar
el malestar en el ámbito judicial y derivar en medidas de
fuerza en las próximas semanas.









