El Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes
presentó una serie de iniciativas ante el Ministerio de Seguridad de la
provincia con el objetivo de fortalecer la memoria histórica y
la identidad institucional a través de figuras y formaciones militares del
pasado correntino.
La comunicación fue remitida formalmente el 12 de
marzo de 2026 y plantea dos propuestas principales. La primera consiste en
imponer
el nombre del “Comandante Militar José Ignacio de Añasco” al Servicio
Penitenciario de la Provincia de Corrientes, con sede en la
ciudad capital.
Según explicó la institución, este pedido fue presentado durante
cuatro años consecutivos ante autoridades provinciales, con la
intención de instalar
el debate sobre la incorporación de figuras históricas locales dentro de las
instituciones actuales del Estado.
La iniciativa se fundamenta en la trayectoria de José Ignacio
de Añasco, un militar correntino que participó en
la organización de milicias durante los años posteriores a la Revolución de
Mayo, en un contexto marcado por conflictos regionales y la
defensa del territorio en el litoral rioplatense.
Añasco provenía de una familia patricia de la ciudad de Corrientes vinculada a la
administración colonial y a los movimientos políticos
regionales. Durante su vida militar se desempeñó como comandante de milicias o comandante militar de
campaña, contribuyendo a la organización de fuerzas locales en
los primeros años del proceso revolucionario.
La segunda propuesta presentada por el instituto busca institucionalizar
al “Cuerpo de Dragones de San Juan de Vera” como Guardia de Honor permanente
del Santuario Basílica de Nuestra Señora de Itatí, uno de los
principales centros de devoción religiosa de la provincia.
El planteo apunta a vincular la tradición militar histórica con el patrimonio cultural
y religioso correntino, a través de una presencia ceremonial
estable en el santuario.
El Cuerpo de Dragones de San Juan de Vera fue creado el 19 de abril
de 1812 como una unidad de caballería del Ejército de Línea en
Corrientes. En sus inicios estuvo bajo el mando del sargento mayor Elías Galván y se
organizó con tres
compañías de aproximadamente 100 hombres cada una.
Con el paso del tiempo, la unidad atravesó distintas
transformaciones y reorganizaciones militares, hasta que su
denominación y estética histórica fueron recuperadas en una formación
ceremonial de la Policía de Corrientes, que actualmente
participa en actos
patrios, desfiles y ceremonias institucionales.
Las iniciativas presentadas buscan consolidar un vínculo simbólico
entre las instituciones actuales del sistema de seguridad y las tradiciones
históricas de la provincia.





