En el recinto de la
Legislatura, el gobernador Juan Pablo Valdés dejó formalmente inaugurado
el período de sesiones ordinarias con su primer discurso de apertura de
gestión. Ante senadores y diputados, repasó el estado de la administración y
fijó los ejes centrales para 2026.
Uno de los puntos centrales
fue la relación con el Gobierno nacional. Si bien valoró la estabilidad
macroeconómica y la reducción del déficit fiscal, advirtió que “el
equilibrio fiscal no puede significar desequilibrio federal”, en referencia
al impacto de los recortes sobre las provincias.
El mandatario
detalló la suspensión de obras públicas nacionales y la eliminación de
programas como el Fondo de Incentivo Docente, Ciudades y Municipios Saludables,
Maternidad e Infancia, Incluir Salud y Epidemiología. Señaló que varios continúan
funcionando con fondos provinciales.
En el plano
financiero, reclamó una deuda de 146.000 millones de pesos del Fondo
Compensador Jubilatorio y exigió el pago completo de las regalías de Yacyretá y
Salto Grande. Además, destacó el trabajo legislativo que evitó una caída del 4%
en la coparticipación durante el debate de la reforma laboral.
En materia
económica, advirtió que la apertura de importaciones y el valor del dólar
afectan la competitividad local, especialmente al sector textil, con pérdida de
puestos de trabajo frente a productos importados. Definió al empleo privado
como eje central de la política social y reafirmó la apuesta a la
industrialización y el agregado de valor en origen.
Respecto a
infraestructura, manifestó preocupación por el estado de las rutas
nacionales, pidió avanzar con la adjudicación de la hidrovía del río Paraná
y remarcó la importancia de habilitar el puerto de Ituzaingó para
fortalecer el desarrollo productivo.
Valdés cerró su
mensaje asegurando que Corrientes buscará transformar el contexto nacional en
una oportunidad para crecer, consolidar su autonomía productiva y garantizar
igualdad de oportunidades en educación, salud y seguridad.









