En la ciudad de Bella
Vista, más de un centenar de productores participaron de una reunión
convocada por la Sociedad Rural para abordar la grave situación del
cuatrerismo, las carneadas clandestinas y los robos en zonas rurales y urbanas.
El encuentro contó con la presencia de autoridades policiales y fiscales, en
medio de un clima de fuerte tensión.
El comisario mayor Gerardo
Torres, a cargo del Priar —que opera con veintiséis comisarías rurales en
la provincia—, reconoció que “los ánimos están caldeados”, pero valoró la
oportunidad de dialogar cara a cara con los productores. “La gente quiere ver
soluciones y resultados. Si alguien comete un delito, esperan que esté preso.
Pero eso ya depende de la Justicia y de las leyes vigentes”, señaló.
Los dos fiscales
presentes respondieron inquietudes sobre el funcionamiento judicial, los
tiempos procesales y la falta de allanamientos, uno de los reclamos centrales
del sector.
El presidente de la
Sociedad Rural, Fabián Gotardo, aseguró que las pérdidas económicas “son
enormes, especialmente para los pequeños productores”, y advirtió que la
inseguridad ya afecta tanto al campo como a la ciudad: “Es un problema que
golpea a todos”.
Uno de los
testimonios más duros fue el del productor Federico Carcaño, quien
denunció que este año le robaron veinte vacunos —equivalentes a más de un año
de trabajo— y cuestionó la falta de allanamientos: “La policía sabe quiénes
son, pero no llegan las órdenes. Necesitamos que la Justicia actúe más rápido”.
Carcaño reiteró la
necesidad urgente de crear una Fiscalía Rural para Bella Vista, ya que
la actual fiscalía debe atender también todos los delitos urbanos, lo que
demora las causas rurales.
Pese a la tensión,
tanto autoridades como productores coincidieron en mantener el diálogo y
avanzar en medidas concretas. “Todos venimos con el mismo objetivo: encontrar
una salida a un problema que se repite año tras año”, cerró el comisario
Torres.









